La infusión es uno de los procesos de laminación más innovadores del mundo náutico en la construcción de embarcaciones. Su principal característica es la sustitución del proceso de laminación manual por infusión al vacío. Este proceso ofrece a los recipientes una reducción de hasta un 30% en peso, mayor resistencia estructural, entre muchas otras ventajas.

En la práctica, el proceso se lleva a cabo de la siguiente manera: todos los materiales como fibras de PVC, tejidos y espumas (Divinycell y Renicell) se precortan y se ajustan con precisión en su lugar, se colocan secos en el molde prefabricado y, por lo tanto, se envuelven en un bolsa de plástico al vacío. Cuando se activa la bomba de vacío, el aire sale de la bolsa de plástico y la resina se transfiere a las capas de fibras, tejidos y espuma, gracias a la diferencia de presión provocada por la bomba de vacío. Al no haber contacto manual con la resina durante el laminado, se evita el exceso de desperdicio en su uso, creando un laminado mucho más uniforme y libre de burbujas de aire, haciendo la pieza mucho más resistente. En el proceso manual, muchas fibras se pueden perder al caer al suelo o quedar parcialmente impregnadas, sin poder ser reutilizadas. Para tener una idea de la tasa de utilización, la impregnación de la resina entre las fibras alcanza el 60% en el método de infusión al vacío, garantizando una homogeneidad en el espesor del laminado, mientras que por laminación manual alcanza solo 20 o 30 %.

La construcción de recipientes mediante infusión al vacío utiliza el sistema sándwich, obteniendo así un mayor aislamiento térmico. Los recipientes producidos por infusión generalmente se consideran “libres de madera”, es decir, no se usa madera en su fabricación, algunos astilleros raros adoptan este método de no usar madera estructural incluso en procesos de laminación manual, en lugar de espuma. Divinycell y Renicell. El proceso no solo garantiza menos peso, sino que también aumenta la resistencia estructural. Dependiendo de la ubicación de la embarcación, esta resistencia puede ser cinco veces mayor. Y lo principal, es un proceso ecológicamente correcto.

Bomba de vacío, depósito de contención, vacuómetro y materias primas como resina de poliéster, compuestos biaxiales de vidrio son ejemplos de los recursos utilizados en el proceso.

Las embarcaciones que cuentan con el proceso de infusión al vacío en su fabricación, destacan por su alto rendimiento, notable mejora en la navegabilidad, velocidad, además de tener menor necesidad de motorización y en consecuencia menor consumo de combustible. Existen numerosas ventajas al adoptar este proceso de laminación para un recipiente.